Roena siempre fue perfecta. Hermosa, amable, adorada por todos. Sisé, su nueva hermana, solo tenía una certeza: ese brillo no podía ser real.
“Roena… me haces odiar todo lo que soy.”
Y entonces, el silencio. Una despedida abrupta. Una vida que se apaga frente a sus ojos.
Pero el destino no terminó ahí.
“Me llamo Roena. ¿Ahora somos familia?”
La historia comienza de nuevo. Los recuerdos se desvanecen, pero el dolor… el dolor persiste.
¿Podrá Sisé escapar de un ciclo que parece escrito para destruirla? ¿O esta vez será ella quien reescriba el final?